“La resiliencia es el trabajo de pensamiento que transforma el dolor en coraje para ver la vida de tal manera que no duela más”.

Y TÚ ¿SABES CÓMO RESPONDERLE A LA ADVERSIDAD?

 

Esta es una pregunta que todos los seres humanos nos tenemos que plantear en algún momento. Tarde o temprano todos enfrentaremos algún tipo de desgracia. Golpes de cualquier tipo, desde los sencillos y cotidianos hasta los más duros, impensables y devastadores, que nos hacen sentir que el dolor no puede ser más fuerte y que no puede doler más adentro. 

 

El peor error que puedes cometer es pensar que todo está perdido y que no puedes salir adelante. Si te sientes así, debo decirte que te entiendo muy bien. Yo sufrí un accidente automovilístico que me produjo una lesión medular. El pronóstico médico era que nunca volvería a caminar, que viviría para siempre en una silla de ruedas y en cama. Dependería de otras personas para vivir. Pensé en suicidarme.


 

Hoy en día soy triatleta, compito en condiciones normales, doy conferencias, soy escritor, tengo un hijo y, sobre todo, soy un hombre pleno, feliz, realizado y que ama intensamente la vida.

 

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Yo sé bien que el hecho de que no tengas esperanza o de que no sepas cómo salir adelante no quiere decir que no puedas. Siempre se puede. Sólo hace falta que descubras cómo hacerlo. 

Déjame presentarte el Taller Resiliencia, ¡Siempre se puede!

Un curso online formado de 12 módulos en el que paso a paso, y a través de 26 puntos, te enseño cómo cambiar tus pensamientos para que puedas transformar el dolor en coraje y pelear por tus sueños. Quiero guiarte por el camino de la resiliencia, hacerte entender que no hay dolor que no se pueda sanar y que los sueños mal llamados “impensables” pueden hacerse realidad; que tu cara, alguna vez llena de lágrimas, puede lucir la más auténtica de las sonrisas y, sobre todo, que la felicidad nunca ha dejado de estar a tu alcance. Sólo es cuestión de que te decidas a luchar, le arrebates a la adversidad lo que te robó y le reclames a la vida esa felicidad que siempre te ha pertenecido.